Lehman Brothers

La cuadratura artístico financiera del círculo

El banco de inversiones Lehman cuya quiebra en 2008 significó la mayor bancarrota en EE.UU. subastó su colección de arte en Freemans, Sothebys y Christies. La colección de arte contemporáneo de Lehman Brothers se trata con rigor de la colección Neuberger Berman y Lehman Brothers. Robert Lehman fue el que inició la colección de arte de la entidad. A su muerte en 1969 su fundación donó más de 3.000 obras al Museo Metropolitano de Arte que actualmente se exponen en el ala Robert Lehman del Metropolitano.

Roy Neuberger, socio fundador de Neuberger Berman, es, a sus 107 años, otro apasionado del coleccionismo. Viajo a París durante los años veinte donde descartó su futuro como artista. Sus éxitos en las artes de las finanzas recondujeron su acercamiento a la creación artística a través del coleccionis- mo. En los años noventa, la colección Neuberger Berman se centró en artistas emergentes que con el paso del tiempo fueron adquiriendo reputación. Lehman Brothers compró en 2003 a Neuberger Berman de manera que las dos colecciones se fusionaron en una.

La casa de subastas Freeman’s fue la primera en vender una parte de la colección de arte Lehman Brothers valorada en algo menos de un millón de euros y que finalmente recaudó más de un millón y medio de euros. Formaban parte de este fragmento de la colección obras de Bernar Venet, Willie Cole, Arturo Herrera, Roy Lichtenstein, Louis Bourgeous entre otros. Después fue Sothebys fue quien puso a subasta en 147 lotes 400 obras de artistas como Damien Hirst, Takashi Muraka- mi, Julie Mehretu, Richard Prince o Gerhard Richter. La obra de Damien Hirst We’ve got style (The vessel collection – Blue/green), una vitrina de color verde turquesa con piezas variadas de vajilla pulcramente ordenadas que no encontró comprador. En cambio la pieza Untitled 1 de Julie Mehretu, artista etiope, alcanzó un precio de más de 730.000 euros.

El total de los lotes subastados alcanzó un precio de casi 9 millones de euros. La subasta en Christies tuvo lugar bajo la dirección de los administradores solidarios de Lehman Brothers, Lehman Brothers Limited y Lehmans Brothers International (Europa) que son socios de Pricewaterhouse-Coopers LLP. La subasta tenía el sugerente títuto de Artworks and Ephemera y se celebró no por casualidad el pasado 25 de septiembre. Entre las obras subastadas se encontraban piezas de Lucian Freud, Gary Hume o Andreas Gursky. Sin embargo, la carga simbólica de los Ephemera dio a la subasta una morbosa expectación. La placa conmemorativa de la apertura de Lehman Brothers en Canary Wharf se vendió por 32.316 euros. Su precio de salida, 1.124 euros. La subasta recaudó más de 1,9 millones de euros.

En total unos 12 millones de euros que comparados con lo que se calcula que adeudaba el banco financiero cuando quebró, más de 440.000 millones de euros, parece más una cínica diversión entre ejecutivos de las finanzas con un gusto exquisito por la alta cultura que un intento de devolver la deuda a los acreedores. Solo la cantidad que recibió por su salida del gigantesco banco de inversión, Richard Fuld, el presidente de Lehman Brothers que presentó la bancarrota de la entidad, ya supera esa cantidad en casi 6 millones de euros.

Un magistral ejercicio de geometría que provoca una sonrisa sardónica, al observar como se armonizan «La finalidad sin fin», clave que proporcionó al arte su emancipación otorgándole un dominio autónomo ajeno a cualquier justificación moral, religiosa o social para alcanzar una satisfacción desinteresada y los mecanismos del mercado financiero donde el egregio arte de nuestro tiempo se mimetiza con el interés de la economía financiera, colgándose en las paredes de prestigiosas instituciones financieras, como lo era Lehman Brothers hasta hace dos años.


Artículo publicado en la plataforma SUITE101 2010 / barcelona Base – 2010 ©

FICHA TÉCNICA

  • Autor:  Team.Studio
  • Proyecto: La cuadratura artístico financiera del círculo
  • Técnica: Artículo e ilustración digital
  • Localización: BCN
  • Versión reducida: No
  • Año: 2010-2011

La imagen que acompaña este análisis, Hammer Price, acuarela sobre papel de 50×50 cm, parte de un fotograma extraído de un vídeo de una subasta real de Sotheby’s: el gesto del subastador justo después de sellar una puja, el instante exacto del hammer price —el precio al que cae el martillo en una subasta— que da nombre a la pieza. Fearless Studio traslada ese momento mecánico y desechable —captura digital, fracción de segundo— al tiempo lento de la acuarela, gesto característico de un estudio que rara vez abandona el registro irónico. El título no metaforiza: nombra con precisión técnica el mecanismo que la obra representa, y en esa literalidad reside su distancia irónica respecto al objeto que retrata. El arte no comenta el colapso financiero. Lo parodia desde dentro, con la misma frialdad que finge admirar.

Estudios preliminares para el artículo en Suite101 / Bargelona Base – 2010 · 2011 ©

BANCARROTA

— Hammer Price series —
Fearless Studio

HUMMER PRICE SERIES

La bancarrota de Lehman Brothers no solo liquidó activos: disolvió fronteras. Freeman’s, Sotheby’s y Christie’s, tres instituciones que compiten por la exclusividad del gesto “de autor”autorial en el mercado del arte, coincidieron en el mismo cadáver corporativo, repartiéndose sus despojos como herederos sin parentesco. De esa coincidencia forzada nace la obra FREEtheBIE’s: una marca que no pertenece a nadie porque nace de fusionar a los tres, un logotipo bastardo construido con la autoridad tipográfica de cada casa de subastas. El juego de palabras —freebies, lo gratuito, el regalo— ironiza sobre el propio mecanismo: nada en esa colección fue gratuito, pero todo terminó regalado, dispersado a precio de saldo. Convertir esa fusión en escultura metálica de gran formato es fijar en materia dura lo que fue puramente especulativo: una marca sin empresa, un logo sin producto, monumento a la disolución.


Le Serment des Horaces fija el instante en que el gesto se vuelve institución: tres brazos alzados sellan un pacto de sangre por la patria, la ofrenda del cuerpo individual a una causa que lo trasciende. David pinta la génesis del juramento como acto fundacional de la República. Doscientos años después, Hammer Price Series recupera esa misma coreografía del brazo en alto —el subastador de Sotheby’s fijando un lote— y la despoja de cualquier trascendencia. La Triada, título que agrupa a Freeman’s, Sotheby’s y Christie’s como si fueran los tres Horacios, sustituye el juramento cívico por el mero cierre de una transacción: no hay patria que defender, solo un precio que confirmar. El eco formal es exacto —el brazo, el ángulo, la tensión del gesto—, pero el contenido se ha vaciado por completo. Donde David pintaba sacrificio, la subasta ejecuta comercio. El juramento se ha convertido en golpe de martillo.

Le Serment des Horaces Jacques-Louis David 1784 – Fragmento

NOTAS SOBRE EL ARTÍCULO

Creación de contenidos editoriales y gráficos para artículos digitales

Hammer Price series extrae exactamente ese mismo vector formal del cuerpo del subastador de Sotheby’s y lo reinserta en un protocolo distinto: no un juramento ante el padre, sino la confirmación mecánica de una puja. La correspondencia formal entre ambas imágenes no es homenaje sino diagnóstico: el mismo dispositivo gestual que antes producía sentido político ahora produce, sin fricción, valor de mercado.

HUMMER PRICE SERIES

En la confirmación de una puja, el brazo alzado ya no jura fidelidad a una causa, certifica un precio.